De la mitologia a la inteligencia apalancada

Por DIOBALDO CESAR HEREDIA GUTIERREZ
Desde el relato oral que explicó por mucho tiempo el origen del mundo hasta la aparición de la escritura se le ha denominado mitología, influyendo en el arte, la política y la religión del pasado; con la aparición de la ciencia, que satisface la necesidad de comprender la naturaleza mediante la observación, la investigación y la experimentación originando el conocimiento que hoy se expone en un inventario constitutivo de la ciencia moderna totalmente alejada de las influencias míticas nos pone a reflexionar sobre los privilegios que mi generación de estudiantes y luego profesionales nos hemos beneficiado del gran salto de este desarrollo técnico, tecnológico y científico que rompe con creencias y nos acerca cada vez en mayor grado a la realidad; pero todavía la alta ignorancia relativa y los intereses económicos constituyen la mayor barrera a superar. Nos falta equidad.
Desde la aparición de las calculadoras pasando por los ordenadores con sus hojas de cálculo y otras aplicaciones informáticas que han facilitado muchos trabajos hasta hoy; con el internet, las redes (computadores interconectados), el celular, la robótica, las plataformas digitales, los cibersitios, las redes sociales y otras que han cambiado la noción de espacio y tiempo para gestionar y ejecutar tareas facilitando y optimizando la vida, aparece la denominada Inteligencia Artificial (IA), desarrollo informático que nos ayuda y complementa la inteligencia humana en el razonamiento lógico, el aprendizaje automático y la comprensión. Es “una palanca para mover el mundo”, la cual estamos obligados a integrar en nuestra supervivencia, simulando con la reflexión de Arquímedes y la de Monte Carlo que la realización de ciertas tareas es más placentera.
Desde la Simulación de Monte Carlo aplicada en el mundo de las finanzas, en la gestión de proyectos, en ciencia y tecnologías para estimar niveles de incertidumbre y riesgo mediante estimación probabilística se convirtió en una excelente herramienta académica y de gestión, la IA se convertirá en nuestra asesora a la vista y al oído de muchas de las decisiones del hoy y del mañana recogiendo conocimientos, políticas y técnicas globales en el actuar diario, superando nuestra capacidad de recordar eventos que aprendimos y luego desusamos.
Desde el concepto de apalancamiento más allá de la visión física de mover algo, el concepto lo trasladamos a la visión disciplinar de ayudar al crecimiento de los negocios que se basa en este concepto: apalancamiento-apoyo y para ello la familia de apoyadores son en su orden: los trabajadores, el estado, los bancos, los proveedores de insumos y de servicios necesarios que participan en el modelo de negocios cuyo objetivo debe apuntar a “todos ganan en razón de sus aportes”. Aquí la IA generativa y la IA predictiva funcionan como en el aula cuando un estudiante le pregunta en voz baja a su vecino algo que no entiende del examen o prueba.
Desde la academia en algún momento de estos desarrollos los docentes empezaron prohibiendo en clases el uso de calculadoras, luego el de celulares en vez de permitirlos resaltando el trabajo en equipo, el razonamiento crítico y las conclusiones, hoy se impone urgentemente actualizar a los maestros en el uso intenso de esta herramienta de IA, incorporándola en forma complementaria a las clases como una palanca para mover en forma incremental la formación y las competencias, con la seguridad que los alumnos les llevarán alguna ventaja que ya han ensayado en forma autodidactica desde sus celulares.
Desde el análisis de la necesidad del uso de los desarrollos basados en IA es conveniente no olvidar el ejercicio, primero, de usar nuestra inteligencia humana y luego apalancarnos para constatar y evaluar las soluciones. Recordemos, según los neurólogos, el uso delegado en la IA nos atrofia nuestra capacidad de aprender.
