El AFAN DE LA VIDA

El espacio que vivimos no es vida, si no tiempo, en ese espacio hay que aprender a vivir y a morir, algunos grandes hombres que han existido a pesar de renunciar, abandonar y desprenderse de todo aquello que le servía de rémora como la riqueza, empleo y placeres; para aprender a vivir, muchos de ellos dejaron este mundo confesando que no lo consiguieron. La brevedad de la vida es solo para aquellos que lo malgastan con actividades múltiples y distintas creencias, estos desconocen el valor del tiempo, el pasado no lo controla, el presente se le va de las manos y tienen pánico al futuro, es decir que solo los que valoren el tiempo en los tres momentos han aprendido a vivir y a morir; por lo tanto, solo el sabio es el único capaz de disfrutar íntegramente de la vida.
La vida es larga, si se sabe vivir, de acuerdo con la razón en el camino de la sabiduría y la virtud, lo que exige no dejarse arrastrar por las pasiones y las obligaciones correctas.
Este artículo está influenciado por mi Padre EDISON CHARRIS CARRILLO (Q.E.P.D.).
