En vereda Tita, Repelón campesinos no pueden sacar productos por mal estado de la vía

La mujer campesina Erma Terán hizo graves denuncias al portal VOZ DE ORIENTE, sobre el mal estado de la vía carreteable que une inicialmente la vereda Tita hasta el corregimiento de Las Tablas y de allí a Repelón, señalando que los productos alimenticios de pan coger no los pueden sacar de las fincas por el mal estado del carreteable y que es el sustento de unas 50 familias que residen en ese lugar.
Manifiesta que esa es la única vía para sacar los productos que se producen allí y de esta manera venderlos, ya sea en Repelón u otros municipios de la parte suroccidental del departamento, entre ellos Luruaco.
Manifiesta la denunciante, que en un derecho de petición que le hicieron a la Gobernadora del Departamento, Elsa Noguera, ella se comprometió a prestar la maquinaria para reparar la vía, pero en el municipio de Repelón que sería el encargado de patrocinar la obra se han hecho los de la vista gorda y no dan ninguna clase de solución.
“En este momento tenemos productos como el maíz, la yuca y algo de frijol, pero el más importante es el primero de ellos porque con el tiempo se daña o vuelve a germinar o le cae plaga”, señaló Erma Terán.
“El problema que tiene para sacar el producto es que los vehículos no pueden ingresar, ya que el camino está convertido en un lodazal y mucho menos los animales, ya que es difícil para ellos también transitar con carga pesada”, señaló la líder.
Manifestó además que ese es el único camino y la única salida es al corregimiento de Las Tablas y está a un kilómetro más 800 metros y de allí hasta Repelón hay unos 11 kilómetros, todos también en mal estado y abandonado tanto por las autoridades departamentales como municipales. Dijo que esta obra la programó el Gobernador saliente Eduardo Verano, pero la dejó empantanada.
También criticó fuertemente al actual Concejo Municipal de Repelón por no haberle dado facultades a la actual alcaldesa encargada para si es posible hacer unos arreglos en la mencionada vía.
Entre tanto las 50 familias que viven en Tita están en el completo olvido por parte de las autoridades y lo más graves es que sus productos se están perdiendo en las fincas y no los pueden sacar por el mal estado de la única vía que tienen para hacerlo.




