LA BATALLA CULTURAL

Por Giancarlo Silva Gómez.
De las cosas más terribles que intenta el presidente frentón es vendernos la idea de que libra una batalla cultural contra la sociedad colombiana.
Mientras anduvo por fuera, desde ralito hasta la toscana, desde DMG hasta Alex Saab, no se enteró que en este “país de cafres” que tanto odia se libraron batallas intensas por la materialización de derechos sexuales, reproductivos y sociales, que permiten entender la familia homoparental, el aborto y la reivindicación de las poblaciones vulnerables. De eso no supo nada, mientras se dedicaba a los injertos y el Botox para el pene que tanto quiere mostrar.
Y para esta batalla cultural, por la cual quiere “refundar la patria” desde la familia tradicional y su nueva epifanía clerical, pone de lugartenientes a Viviane morales (y lucio, ex M19) en Mineducación y a Paola Holguín en minCultura.
¡no me crea tan triple Abelardo!
En el sainete tragicómico del 7 de agosto, no solo volvió mierda al congreso al no mencionarlo en su “discurso”, sino que rompió de un solo tanganazo con el estado laico poniendo imprecaciones judías (con una lamentable ´viva Colombia, viva Israel) y un cura acusado de pedofilia a pedir por las almas del redil colombiano…
Bailó al son militar, literalmente bailó, porque la subordinación militar a los civiles se debe invertir en la nueva patria. Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
Si Petro cometió el error de decir que María Jimena Duzán era periodista Mossad, el tenor de la changua tiene un listado de periodistas que son “activistas” a quienes va a acusar con Donald (podría ser el pato, porque la vive cagando) para que rindan cuentas en USA. La libertad de prensa para qué? Para que necesitamos a Daniel Coronell o Julián Martínez, entre otros valientes, si tenemos a RCN? Para qué leer a Ana Bejarano si tenemos a la Gurissati, experta en hacer apología del fenómeno paramilitar, como recién denuncia la revista Raya?
No, señor presifrente, así no funciona Colombia.
Si usted y sus áulicos pretenden librar una batalla cultural contra una sociedad informada, empoderada y beligerante como la nuestra, que usted tanto repudia, sepa que se va a chocar contra un muro llamado sociedad civil. Podrá extraditar a Petro y a Cepeda, como bien seguro hará, podrá intentar reelegirse, como bien seguro hará, pero sepa que la batalla cultural tiene que pasar por la Corte Constitucional, que si ya evitó la tercera reelección de Uribe, que si ya silenció a la jerarquía católica en temas como el aborto y el matrimonio igualitario, que si ya avaló el acto legislativo de reforma de competencias, que si ya ha defendido la constitución de los mil ataques del ejecutivo, no tendrá problema alguno, señor catador de vinos italianos, en volverle nada sus intenciones de retroceder en el tiempo y llevarnos a un estado de cosas, que mientras usted se dedicaba a sus labores non sanctas, ya se superaron en el marco de una democracia liberal y eminentemente progresista.
El petrismo es solo una parte del progresismo. Quienes votamos por Cepeda, seguimos sin arrepentirnos de haber votado por Petro hace cuatro años, deplorando la corrupción y la terquedad que rodearon el gobierno saliente, pero seguros y convencidos, que los sectores progresistas de Colombia, no creemos en milagros, solo atribuibles a leyendas y la religión, porque creemos en el logro de las conquistas a través del voto y el poder obtenido por mandato popular. No creemos en la patria como valor fundante, porque creemos en el estado- nacional que reconoce nuestra diversidad y nuestra historia, mientras el nuevo gobierno se empeña en volvernos un protectorado de imperio anacrónico de Trump, basado en la doctrina monroe y el sionismo del siglo veintiuno.
¡No me crean tan triple catre Abelardo! Desde acá le daremos su batalla cultural.
