20 julio, 2024

José Isaías lobo romero: una historia pendiente

Por Giancarlos Silva Gomez

El pasado 19 de mayo se cumplieron 9 años del sensible fallecimiento de José Isaías Lobo Romero y es una buena oportunidad para reconocer la valía de este pensador e investigador palmarino, quien legó a nuestra sociedad las dos ediciones de su obra “HITOS HISTÓRICOS DE LOS MUNICIPIOS DE SANTO TOMÁS Y PALMAR DE VARELA” entre otras obras.

Asentado en sus últimos años en la zona rural de Santo Tomás, creó un espacio inverosímil para la historia, la literatura, el solaz y la familia en su finca “QUINTA BOLÍVAR” en la cual puedes pasar de la Avenida Nueva Granada al muelle Almirante Padilla pasando por el kiosco General Santander y la Pola, todo esto sin una máquina del tiempo y bajo la mirada cómplice de la ciénaga de Castor.

Recientemente, en su natal Palmar de Varela, le homenajearon poniendo su nombre a la casa de la cultura de ese municipio, y con ello se reconoce su encomiable labor académica, investigativa e histórica que permitió entender los más relevantes hechos que signaron la historia de dos relaciones hermanas, más unidas de lo que su geografía denota, pero muy distantes en cuanto a génesis y religión se refiere.

Tomasino por adopción y por un abolengo lejano que explicaba con precisión, no escatimaba en elogios a la intelectualidad de los tomasinos y constantemente invitaba a personas de toda índole a compartir un sancocho, uno que otro trago y la obligada tertulia que acaparaba con su locuacidad infinita, pero cargada de sabiduría, de experiencia y una modestia a prueba de fuego.

Definió a Santo Tomás como “una estrella de confluencia geográfica, comercial e intelectual de la región” y por ello planteó el estudio de la importancia de la historia del bollo de yuca en la población, tarea que fue acometida por el centro municipal de memoria y que derivó en el libro “SANTO TOMÁS DESENTUSA EL BOLLO DE YUCA”. No obstante, quedan en el tintero otras investigaciones planteadas por José Lobo (como le decíamos con respeto quienes nos preciamos de su amistad), como el estudio del origen de los apellidos tomasinos, la cartilla histórica para los niños de las instituciones educativas, y la más importante de todas, la definición de la fecha de fundación de Santo Tomás, que ha sido profusamente abordado por el centro municipal de memoria, pero sin tener eco en las autoridades y la comunidad en general.

En tiempos de ventoleras políticas, de propuestas de Perogrullo y fruslerías, de promesas veintejulieras y elocuencia, me pregunto: ¿alguno de los candidatos a concejo o alcaldía han leído alguno de esos dos libros? ¿o alguno de los actuales lo ha hecho? ¿sabían de la existencia de José Isaías Lobo Romero y su legado? Es una pregunta al aire.

En mayo del año entrante se cumple una década sin la presencia terrenal de este gran intelectual y sería una hermosa oportunidad de completar esas historia pendientes que nos puso de presente el profesor Lobo e invitar a su familia, tan cercana por el alma y el cuerpo a nuestro municipio, a estar en primera fila el día en que se lance la cartilla histórica para los niños, se saque un libro que condense la historia de los apellidos y sus entresijos en Santo Tomás y, por fin, se expida un acto administrativo que establezca la fecha de fundación del municipio. Este sería el mejor homenaje que le haríamos a nuestro admirado amigo. ¡Menudo reto!

Su legado sigue vivo y estaremos, allende los años, en deuda con el aporte que José Isaías Lobo Romero hizo a los hermanos municipios de Santo Tomás y Palmar de Varela.

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