21 junio, 2026

Reflexión sobre política, poder y democracia

Por Edinson Charris Fontalvo

Ahora, cuando la derecha crece en Europa por algunas razones también inexplicables, pues entonces crece la izquierda en Latinoamérica. No sabemos si es acción y reacción, se desconoce, pero obviamente lo que pasa es que, lógicamente, todos estos gobiernos, no importa la ideología, vamos a hablar con una calzón quitao, no importa la ideología, todos caen en el mismo marasma, todos caen en lo mismo exactamente.

Y ningún país de Latinoamérica, ninguno es ninguno, ha podido salir de la pobreza. Por más que sea como Brasil, porque sea parte del BRICS, o tenga los recursos que tiene México, o inclusive Argentina y otros países latinoamericanos, como Colombia, que tienen recursos increíbles, recursos naturales. No importa quién administre la cosa, la pobreza no se va.

La izquierda no ha, no hay un solo ejemplo donde la izquierda haya liberado a Latinoamérica de la pobreza. Todo lo contrario. En Cuba, por ejemplo, le puede echar la culpa a los yanquis si quiere, pero la realidad es que Cuba, en su sistema, ha llevado a todo el mundo a ser igual, pobre, menos la élite, menos los líderes políticos del Partido Comunista, que son los que son ricos y eso lo sabemos todos.

Pero nuevamente, nos damos cuenta que la derecha tampoco lleva a la riqueza a los pueblos. Así que todo es una fantasía, todo es una ilusión. Nos venden esa ilusión de los extremos para que usted se mantenga toda la vida: derecha, izquierda; derecha, izquierda. Y nunca llega a nada.

Y los ricos están por arriba, los dueños del capital, los que realmente invierten, los que son dueños de multinacionales, los que son parte de toda esa junta de riqueza. Ellos están por arriba de eso. Manipulan con ambas cosas, porque hacen negocio con la izquierda y hacen negocio con la derecha.

Bueno, la utopía sería que fuéramos todos iguales, tuviéramos acceso a buena educación, salud, trabajo, retiro, etcétera. Ese sería el mundo perfecto, pero ese mundo no existe en ningún país. Esto es fabricado. Nos venden ideas, como cuando hablábamos de la mercadotecnia y los anuncios. Nos venden modelos en la cabeza, pero de la teoría a la realidad hay una enorme distancia.

Por ejemplo, si un país quisiera hacer eso con sus ciudadanos, perdería apoyo internacional. Cuando digo apoyo internacional, me refiero a las inversiones de las grandes corporaciones internacionales. O quedaría en contra de la corriente de ganancias de capital que estas multinacionales quieren obtener.

Tú tenías, por ejemplo, que la United Fruit era quien controlaba muchas de las siembras que se daban en Centroamérica. Ellos eran los que controlaban ahí y les decían a los gobiernos qué hacer o qué no hacer.

En Panamá y muchos otros países también, inclusive de Suramérica, llegaban corporaciones extranjeras y gran parte de la riqueza producida terminaba en manos de esos inversionistas. Al ciudadano común le llegaba una mínima parte, mientras la mayor ganancia salía del país.

En colombia nos quejamos de que vienen las transnacionales y corporaciones de Estados Unidos a hacer negocios y se llevan una gran cantidad de capital. Y hay que aclarar que no es necesariamente el gobierno de Estados Unidos, sino las corporaciones que operan dentro de ese sistema económico.

Pero ahora también lo hacen los chinos. Invierten en países para apropiarse de riquezas y recursos. Lo que no te presta el Banco Mundial o el Fondo Internacional, te lo prestan ellos. Ellos dicen que te lo prestan y después te lo cobran en recursos, te lo cobran en todo lo que ellos quieran y necesiten para sostener su sistema.

Ese es el mundo de verdad. Lo demás es una falacia, lo demás es una fantasía. Vivimos siempre quejándonos y añorando tonterías, mientras los dueños del mundo saben lo que están haciendo realmente y cómo nos exprimen, cómo nos usan como ganado.

Esa es la idea. Nosotros somos materia útil y mientras esa materia funcione, nos usan. Cuando ya no somos útiles, nos echan a un lado.

La democracia se inventó en Atenas para que el ciudadano común argumentara, debatiera y convenciera a los demás mediante criterios propios, basándose en la lógica y el debate. Atenas quería ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y de elegir un buen representante como líder, no como un dios.

Votes por quien votes, tu criterio vale. Apoya la democracia, porque es lo que hace que el mundo evolucione.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Protegido Por
Shield Security